Con el paso de
los años, los humanos (hombres y, sobre todo, mujeres) nos gastamos lo que no
tenemos por intentar mantener una eterna juventud a pesar del paso de los años.
Entramos en una espiral de tratamientos en la lucha contra el tiempo. Nos
quieren vender el secreto de la “eterna juventud” y nos ponemos en
manos de médicos, en muchos casos “matasanos”, que nos cambian el rostro
y el cuerpo a cambio de una sustanciosa cantidad de euros. Mas, yo pienso
que el secreto de la fórmula de la juventud de muchas/os “famosos” pasa,
más de una vez, por algún que otro retoque quirúrgico.
Muchos optamos
por una vida sana (dieta, ejercicio y descanso), otros optan por retiros
espirituales cerca de donde esté un carísimo Spa…Los que tenemos menos poder
adquisitivo los conformamos con cremas anti-edad y, los más pudientes, se
someten a dolorosas operaciones de estética.
¿Por qué
quisiéramos tener siempre 20 años, con un cuerpo esbelto y joven?
¿Por qué nos cuesta asumir que el paso de los años es inevitable? ¿Nuestro
mayor enemigo es el odiado espejo? ¿La presión social es mucho mayor que la
nuestra?
Tratamientos
raros y caros:
Semen de
toro y humano: Stella Ralfini (inglesa que creía que
el verdadero secreto está en las máscaras fáciles de semen). Durante diez días
hay que aplicarse en la cara el semen humano recién expulsado y dejar actuar
unos quince minutos. Actualmente se usa el semen de toro para
acondicionar el cabello. Aseguran que ¿fortalece y da brillo?
Oro de 24
quilates: ya
lo hacía Diana de Poitiers (amante del rey francés Enrique II). Esta dama
obsesionada por el deseo de no tener arrugas y tener un cuerpo perfecto, se
tomaba cada día el “elixir de la vida”, una solución líquida de oro potable que
le habría dado una tez pálida y un halo místico. En el año 2008, unos
científicos estudiaron los restos de la duquesa y descubrieron que tenía una
alta concentración de oro.
Culebras y
su veneno: a
mí me dan un miedo atroz, por lo que jamás dejaría que recorrieran mi cuerpo,
por mucho que dicen que rejuvenece y relaja. A mí me pondría histérica. Sin
embargo, los hay que van más lejos e intentan reducir las arrugas con
tratamientos a base del veneno de los reptiles.
Sanguijuelas: estos
pequeños animalitos chupa-sangre, los utiliza la actriz Demi Moore, para
eliminar toxinas de su cuerpo. Pero hay quién va más lejos y son capaces de
extraerse su propia sangre para inyectársela con pequeñas agujas y lucir un
rostro terso. ¿Somos vampiros?.
Excrementos
de aves: existen
mascarillas faciales hechas con excrementos de ruiseñor, arroz integral y agua,
por las que se pagan cantidades prohibitivas y que te aseguran que obran
milagros. ¿Pero los milagros existen?
Hace poco leí la
historia de la húngara Isabel de Báthory. Ésta condesa pasó a la
historia por ser la responsable de muchos crímenes motivados por la obsesión de
ser joven y bella. La aristócrata tiene el récord Guinness al ser la mujer que
más ha matado (un total de 630 víctimas). Según leí, Isabel empleaba la sangre
fresca de sus sirvientas y pupilas para bañarse en ella, y dicen que además se
la bebía para recuperar la juventud.
Para finalizar,
yo me pregunto: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar para mantener la
eterna juventud?
